La parroquia se une activamente a la Campaña de Manos Unidas 2026, que este año se presenta bajo el contundente lema «Declara la guerra al hambre», una llamada directa a la conciencia social y cristiana ante una de las mayores injusticias de nuestro tiempo.
La campaña pone el foco en la estrecha relación entre hambre, pobreza y violencia, recordando que más de 1.100 millones de personas padecen hambre en el mundo y que casi el 40 % de ellas viven en países afectados por guerras, fragilidad institucional o ausencia de paz. Entre los más vulnerables se encuentran los niños, que representan más de la mitad de quienes sufren privaciones graves de vivienda, nutrición, educación o atención sanitaria.
Sensibilización y compromiso parroquial
En sintonía con esta llamada, la parroquia llevará a cabo diversas acciones de sensibilización y concienciación a lo largo de las próximas semanas. La campaña será trabajada en los grupos de catequesis, en los encuentros de formación de adultos y en las homilías dominicales, subrayando que la lucha contra el hambre es también un camino concreto para construir la paz.
Asimismo, la comunidad parroquial participará en las colectas solidarias vinculadas a la campaña, de manera especial en el fin de semana del 8 de febrero, colaborando con los proyectos de desarrollo que Manos Unidas impulsa en los países más empobrecidos.
Alimentar la paz desde la fe
Manos Unidas, organización de la Iglesia católica en España para el desarrollo de los pueblos más empobrecidos, recuerda que el hambre es una forma de violencia silenciosa, más letal que muchas armas, y que combatirla es una responsabilidad compartida. La campaña invita a replantear las causas estructurales que perpetúan la desigualdad y a promover un desarrollo justo como base de una paz duradera.
El manifiesto de la campaña subraya que “todos somos Iglesia” y que nadie puede permanecer indiferente ante el sufrimiento ajeno. Desde esta convicción, se hace una llamada urgente al corazón y a la conciencia, simbolizada en el cartel de la campaña: la imagen de una niña con una cuchara en la mano, presentada como “la única arma digna de ser empuñada”.
Una llamada a la acción
La Campaña de Manos Unidas 2026 no se limita a la denuncia, sino que propone caminos concretos de compromiso: educación para la paz, defensa de los derechos humanos, promoción de economías al servicio de las personas y apoyo a los procesos de reconciliación y desarrollo.
Desde la parroquia se anima a toda la comunidad a sumarse a esta “guerra contra el hambre”, convencidos de que la fe cristiana se hace creíble cuando se traduce en gestos concretos de solidaridad y justicia. Como recuerda el lema de la campaña, luchar contra el hambre es también declarar la paz.
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