La Comunidad parroquial celebró este pasado 14 de enero una nueva reunión del grupo sinodal, enmarcada en el proceso de implementación del Documento Final del Sínodo Universal. El encuentro, abierto a todos los vecinos, estuvo marcado por una reflexión profunda sobre la espiritualidad, la corresponsabilidad y la necesidad de fortalecer el sentido de comunidad en la vida parroquial.
La sesión comenzó subrayando la oración como eje del camino sinodal. Los participantes destacaron la importancia de buscar la paz interior, acercarse a Dios desde la misericordia y vivir una fe que transforme la realidad a través de obras concretas de ayuda y limosna. En este contexto, se propuso impulsar espacios de oración comunitaria como la adoración eucarística, el rezo del rosario, así como la celebración compartida de laudes y vísperas.
Uno de los mensajes centrales fue que la oración no puede quedarse en lo íntimo, sino que debe conducir a la corresponsabilidad: caminar juntos, discernir en el Espíritu y asumir que la Iglesia es tarea de todos.
Otro bloque de la reunión estuvo dedicado a la Eucaristía como lugar de comunión y cuidado mutuo. Se recordó que, por el bautismo, los creyentes están llamados a protegerse y acompañarse unos a otros. En este sentido, se puso el acento en cuidar la acogida, la homilía y la participación en las celebraciones, especialmente para aquellas personas que solo se acercan a la parroquia los domingos.
Se valoró muy positivamente el momento posterior a la misa como oportunidad para el encuentro. El atrio del templo se señaló como un espacio privilegiado para dialogar, conocerse mejor y crear vínculos reales, invitando a todos a quedarse unos minutos más después de la celebración, sin prisas, con actitud abierta y cercana.
La reunión abordó también la dificultad de construir un verdadero sentido de comunidad parroquial, ya que en muchas eucaristías participan personas procedentes de distintos barrios y parroquias. Esta realidad genera dispersión y debilita la pertenencia. Por ello, se propuso impulsar los grupos de vida de Acción Católica General (ACG) como herramienta concreta para unificar a la comunidad y favorecer una participación más plena, consciente y activa.
Desde la parroquia se anima a todos los vecinos a sumarse a este proceso sinodal, que no es un proyecto de unos pocos, sino una invitación a vivir la fe desde la comunión, la participación y la misión compartida. La próxima reunión será el 11 de febrero de 2026 a las 19:30 h., después de misa, una nueva oportunidad para seguir construyendo, juntos, la parroquia que queremos.