Los salones parroquiales de la Parroquia Beato Marcelo Spínola de Cáceres acogieron el pasado miércoles 11 de febrero de 2026, a las 19:30 horas, una nueva reunión del grupo sinodal, dentro del proceso de aplicación en la vida parroquial del Documento Final del Sínodo Universal. El encuentro, de una hora de duración, reunió a miembros de la comunidad en un clima de diálogo y reflexión compartida.
La reunión tuvo como objetivo principal estudiar cómo traducir las orientaciones del Sínodo en acciones concretas. Para ello se trabajó a partir de un cuestionario previamente preparado, que permitió ordenar el diálogo y recoger propuestas realistas para la parroquia.
Uno de los primeros acuerdos fue la necesidad de conocer mejor el Documento Final. Los participantes consideraron imprescindible que todos dispongan del texto para poder leerlo y releerlo juntos, comprenderlo y dialogarlo desde el respeto y la escucha mutua. Además, se propuso colocar el documento y las preguntas en un lugar visible del templo para facilitar su consulta por cualquier vecino interesado.
En el ámbito de la comunicación se plantearon diversas iniciativas para acercar el contenido del Sínodo a toda la comunidad: publicación en la página web parroquial, reuniones explicativas, difusión en YouTube, versiones en formato audio tipo podcast y envío de enlaces por WhatsApp. La comunidad es consciente de que la recepción del Sínodo requiere tiempo y un proceso gradual dentro de la Iglesia.
El grupo subrayó también que la base del camino sinodal debe ser la oración centrada en Cristo. Se propuso fomentar la lectura orante del Evangelio, la práctica de la lectio divina y la escucha del Espíritu Santo en la vida cotidiana, invitando a cada persona a preguntarse qué le pide Dios en este momento y a implicarse activamente en la vida parroquial.
En cuanto a la formación, los participantes señalaron que una parroquia verdaderamente sinodal debe vivir la participación real, la escucha mutua y la acogida de todos, especialmente de los más pobres. Entre los retos pastorales concretos se mencionaron la soledad de los mayores, el uso excesivo de pantallas en menores, la integración de inmigrantes y la necesidad de formación litúrgica para comprender mejor los sacramentos. También se propuso impulsar grupos de Acción Católica y avanzar hacia una conversión pastoral más profunda.
Otro de los puntos tratados fue la formación en discernimiento. Se consideró importante aprender y aplicar el método de la “conversación en el Espíritu” para que los consejos parroquiales puedan tomar decisiones compartidas y verdaderamente participativas.
Los jóvenes aportaron su visión señalando que el Sínodo debe explicarse con ejemplos concretos de la vida diaria y ofreciendo espacios reales de participación. Para ellos, la formación cristiana debe centrarse en el respeto, la fe y orientaciones para vivir hoy como discípulos de Cristo, proponiendo encuentros de oración, convivencia y animando a otros jóvenes a acercarse a la Eucaristía.
La reunión concluyó a las 20:30 horas, agradeciendo la participación de los asistentes y reafirmando el deseo de seguir caminando juntos. La parroquia continúa así un proceso que busca pasar del documento a la vida, haciendo de la comunidad un espacio de escucha, corresponsabilidad y misión compartida.